La obra de Robert Fisher guarda una gran herramienta que todo orientador debería poder conocer a lo largo de su trayectoria tanto profesional como humana. La historia que vertebra el hilo argumental de la obra cuanta con un trasfondo en el que las características principales de un proceso de orientación personal están presentes.
Tras la lectura de la obra, varios son los aspectos que considero que deben ser objeto de mención, y que hoy por hoy, son motivos por los que recomiendo a mis compañeros de profesión este recurso.
En primer lugar, esta obra expone de forma clara la estructura que vertebra cualquier proceso de orientación personal. El orientador (en este caso Merlín), acompaña al caballero a resolver sus problemas del "aquí y ahora" movilizando los recursos que este tiene en el presente. Merlín a través de sus palabras intenta que el caballero crezca, se desarrolle, madure, funcione mejor y afrontar su vida de una forma más adecuada. Este primer aspecto define de forma clara el "verdadero acto orientador" alejándole de concepciones más bien directivas sobre el proceso orientador.
Un segundo aspecto esta relacionado con la figura del orientador, encarnada en esta obra por Merlin al cual se le define como aquel que acompaña al caballero, pero nunca como aquel que le da sin más las opciones entre los que tiene que elegir. Su papel no es importante y esta necesariamente vinculado al caballero, la historia trata sobre un caballero, no sobre Merlín.
Otro aspecto a reseñar es el símil que se establece entre lo que en el libro se denomina "Sendero de la Verdad" y lo que en realidad es el "Camino de la Vida". Robert Fisher describe de forma muy llamativa como el caballero va evolucionando, situación que se repite cuando irrumpe en nuestra cabeza, situaciones que nos hace salir de nuestra zona de Confort.
Este camino comienza cuando el sujeto va siendo consciente de que tiene un problema "un porque irme", en el caso del caballero quitarse la armadura, siendo consciente de que no puede seguir viviendo agusto, el siguiente paso es encontrar a quien me puede ayudar, en este caso Merlín, aunque antes pidiese consejo al herrero e intentase solucionar el problema por si mismo, lo que denota que no todos podemos ayudar en todos los momentos, esto es en esencia lo que nos hace a los orientadores ser importantes en cualquier momento, lugar o instante.
Tras localizar a la persona que me va a ayudar, nos encontramos ante el dilema de que el orientador no nos va a dar la solución, sino que va a ser nuestro compañero en el "sendero de la verdad" en este aspecto el autor deja claro quién es el protagonista de este camino, y que nosotros como orientadores debemos tener presente desde el minuto cero.
Un cuarto aspecto seria el que alude a la necesidad de creer en uno mismo, parte esencial e imprescindible cuando estamos hablando de orientación, ya que el emprender desde la creencia de uno mismo es el único método para poder llegar a la consecución de aquellas metas que cualquier persona se propone para cambiar la situación que obstaculiza avanzar en el camino de la vida, esto demuestra como dijo Merlín en la salida del castillo del conocimiento, que nosotros somos los únicos encargados de dar luz a nuestra vida.
Un quinto aspecto digno de tratamiento sería el vinculado a la importancia del silencio, ya que como bien se evidencia en el transcurso de la estancia en el caballero en el primer castillo, ya que en el silencio encontramos el sosiego necesario para poder escucharnos a nosotros mismos, y poder ir encontrando las posibles soluciones para resolver aquello que nos impide evolucionar. Aunque dicho así parece fácil, las personas guardamos un gran respeto a los silencios, ya que la convivencia con ellos suele ser dura, tememos los silencios, porque el mayor miedo que guardamos en lo más profundo de nosotros es algo que verdaderamente deseas es incompatible con lo que tu quieres hacer, y de esto solo le das cuenta escuchándose a uno mismo.
Otro aspecto que me ha impresionado es el papel activo que tiene que tener la persona, ya que ser consciente de que se va mejorando, como en el caso del caballero que va experimentando como se le va cayendo la armadura. Al igual que el proceso de orientación personal, el sujeto va siendo consciente poco a poco de que va desbancándose de ese estado de latencia al que parecía encadenado.
La importancia de la autenticidad en el proceso de orientación mediante la proyección de como es en verdad uno mismo, esto hace que la orientación tenga un sentido de existencia. El saber vivir siendo feliz simplemente por lo que se es y no por lo que se busca ser es en definitiva el verdadero objetivo que se persigue en la orientación personal, ya que no hay nada más genuino que el quererse a uno mismo, ya que todos los efectos que desencadena esto siempre suma en la balanza de la vida.
Siguiendo este hilo, el libro refleja una verdad que se esconde desde que la vida es vida, y es que el final del camino no siempre es lo más difícil, a lo largo del camino, todos aquellos logros y errores acaecidos en nuestro camino, son los que verdaderamente hacen difícil el camino. El final del camino. Es al igual que las demás parte del camino, una oportunidad más para pararse a conocer a uno mismo.

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