Como hemos podido ver a lo largo de esta semana en clase, hemos observado las diferentes etapas que encierra un proceso de orientación personal. En esta entrada lo que pretendo dejar claro es como nos han dicho siempre en matemáticas: "no os preocupéis si no acertáis el resultado, lo importante es ver el proceso seguido en realidad hasta llegar a ese resultado".
Por fin y tras varios años he conseguido descubrir la gran verdad que reside en esta expresión, y que extrapolándolo a la orientación personal, vendría a decir: "que cada persona debe hacerse responsable de descubrir que su corazón, es la mochila donde se guarda lo mejor de uno mismo".
Pero, esto ¿qué tiene que ver con la Orientación Personal? Pues en realidad todo y nada, ya que como todos conocemos este proceso esta encaminado a la búsqueda de la autenticidad de uno mismo a través de sus propios caminos. Encontrar ese espacio íntimo en el que encontrarse verdaderamente con uno no es fácil, ya que en este espacio se encuentran todas las respuestas que muchas veces tienden a distorsionar a favor de nuestro corazón y nuestra cabeza.
Como profesionales de la orientación sería un suicidio no hacer caso a esta frase tan bonita y que tanta razón guarda en ella, ya que verdaderamente es nuestro corazón quién verdaderamente nos conoce, y sabe lo que queremos en cualquier momento.
Aunque suene descabellado, este proceso de búsqueda de la mochila lleva ligado en si un proceso de vital transición y es el guiar a la persona a que siga de manera autónoma un proceso de reducación del corazón que permita hacerle ver la necesidad de que el corazón no puede tomar decisiones de forma tan visceral, ya que para que pueda mantenerse en vida, también requiere la existencia de otros componentes que den razón de su existencia.
Pero ¿qué guarda en realidad esta mochila? Evidentemente no hay que confundir esta parcela con ningún recóndito donde alojamos superpoderes o el lugar donde se encuentra la razón a todos nuestros problemas, ya que en el preciso instante que suceda esto, el camino hacia ella será inaccesible. Entonces ¿por qué buscamos esta mochila? Porque en ella residen aquellas cosas que verdaderamente nos hacen felices, es el lugar donde verdaderamente nos encontramos y poder ser tal y como anhelamos ser, sin temor a ser vistos y por lo tanto juzgados. Irremediablemente esta camino empezará y continuará solo, ya que todos guardamos siempre una parcelita de nuestra intimidad que nos permita hasta en los momentos más adversos poder seguir afirmando sin temor a error que seguimos siendo nosotros mismos. Esta afirmación es una de las razones fundamentales que justifican el carácter personal que encierra el proceso de orientación personal.
Todos anhelamos que nuestra mochila este repleta de valores y creencias verdaderos, y porque no decirlo, universales pero como todos ya conocemos este problema tiene una solución sencilla a la par que en apariencia inaccesible, y es que el problema no es nuestro, nuestra mochila deben, tiene y contendrá aquello que verdaderamente sea nuestro, el problema es de aquel que se atreve a mirarla y no encuentra explicación. Esta es en definitiva la única cualidad que verdaderamente podemos extrapolar a cualquier proceso de orientación personal, y que queda definida con las "proceso único e irrepetible".
No hay comentarios:
Publicar un comentario