martes, 11 de diciembre de 2012

Visión Catastrófica: herencia de una generación descontenta

Esta semana hemos estado terminando el tema sobre la importancia de las emociones en Orientación Personal y, como el año pasado en Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagógica, Guadalupe ha insistido en lo importante que es como profesionales conozcamos aquellos pensamientos negativos y distorsionados que pueden impedir a la persona desarrollarse plenamente, y que por consiguiente puede ser uno de los motivos por los que una persona decida venir a consulta con nosotros. Uno de ellos llamó mi atención, el de la visión catastrófica. 

¿Pero qué se entiende por visión catastrófica? es un pensamiento negativo y distorsionado de la realidad que nos hace ver que lo que todo lo que viene, esta o ha pasado ha sido, es o va a ser desastroso. Este tipo de pensamiento, en la actualidad, parece haberse asentado en todos los ambientes en los que nos rodeamos, actualmente solo vemos malas noticias (desempleo, enfermedades, robos, problemas económicos) que facilitan mucho la proliferación de este tipo de pensamientos.

Como orientadores nuestra tarea estará encaminar a que el sujeto sea capaz por sí mismo de encontrar las herramientas que sean capaces de convertir estos pensamientos negativos en pensamientos positivos, siempre ajustándose a la realidad. Sin embargo, esto no es tarea fácil, ya que cuando todo va mal, es difícil encontrar algo que pueda ir medianamente bien. Es importante conocer los pensamientos que este tipo de pensamiento distorsionado provoca en las personas, ya que la solución consistirá en el mantenimiento y surgimiento de pensamientos incompatibles a los que hacen a la persona sentirse mal.

Por suerte o por desgracia, todos hemos experimentado este tipo de pensamientos alguna vez, ya que actualmente la realidad en la que vivimos, llena de dificultades facilitan la aparición de este pensamiento distorsionado. Como orientadores, debemos establecer una serie de pautas que permitan a la persona evitar este tipo de pensamiento, pero considero que un orientador también debe saber que aspectos encierran este tipo de pensamientos. Esta entrada más que interventiva, pretende acercar otra dimensión fundamental de la profesión de psicopedagogo, que es la de análisis de este tipo de pensamientos. La visión catastrófica hace prevalecer sentimientos y percepciones como:


 La anterior tabla, muestra algunas de las respuestas, tanto cognitivas como fisiológicas que la persona presenta cuando se da este tipo de pensamiento distorsionado. Muchas veces esa forma de ver la vida se debe que tendemos a ver las cosas como somos y no como son en realidad, lo que intensifica aun más los sentimientos y percepciones expuestas en el cuadro anterior.
 
 A lo largo de nuestra vida, van a ser innumerables las veces que vamos a sentir que nadamos en aguas turbias, que el futuro es cada vez más incierto cuando te vas acercando a él,  sentir que tenemos los pies en la tierra y que cuando caminamos, pareces que estamos andando en un aire demasiado pesado, y lo más triste, que no nos deja ver las manos que nos quieren ayudar, estos sentimientos tendrá un origen claro, nosotros, ya que como he afirmado en el párrafo anterior, muchas veces la aparición de este tipo de pensamiento distorsionado se debe a la manía que tenemos las personas de ver las cosas como somos, en vez de como son. Este origen se debe a la confianza ciega, que nosotros depositamos en la razón y en el corazón, ya que consideramos que si tenemos en cuenta estos dos aspectos, no hace falta nada más, si seguimos literalmente esta afirmación estaríamos herrando desde el minuto 1, ya que en esta vida abrir los ojos es el único recurso necesario para poder ver en realidad a que nos enfrentamos, ya que el corazón miente y la mente engaña. 

La visión catastrófica traslada inicialmente a la persona a pensamientos como que la realidad cambia, por lo tanto al no conocerla se siente incomodo e incomprendido lo que matiza aún más su sensación de ser el único ser emocionalmente humano, ya que todos los demás parecen carecer de ellas, pero el individuo no es capaz de adoptar en el mismo esta "falsa percepción de los demás", ya que tanto su corazón como su mente se niegan a ocultarlo más, lo que hace que el individuo entre en una lucha constante, de la que terminará cansándose y percatándose de que su único enemigo es él mismo.
 
La ralentización del transcurso del tiempo que se produce en la visión catastrófica, hace ver más difícil emprender el camino hacia la solución, ya que el problema se presenta de una forma, no solo generalizada, sino inmediata, lo que desencadena en el individuo la sensación de impotencia, ya que por mucho que se esfuerce no va a conseguir lidiar con el obstáculo que se le va a presentar. 

Esta sensación de impotencia provoca adoptar una visión poco tierna de la vida, considerada ya como un paso terrible, cuya arma más letal es ser la encargada de decidir nuestro futuro, por lo que el individuo al verse sumido en un futuro incierto, anhela buscar apoyos, pero nunca los encuentra, ya que considera que todas las personas carecen de sentimiento, y para que va a buscar a alguien, si esta persona no tiene sentimientos, ni sufre como yo, ¿cómo me va a comprender?


Para finalizar esta entrada, quedaría muy profesional establecer unas pautas que como profesionales podríamos utilizar para tratar este tipo de pensamiento distorsionado, pero que mejor como profesionales, vosotros poder proponerlas. Esta vez, el final de la entrada lo hacéis vosotros.

Un saludo!

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