¿En qué momento de la vida aprendemos a hacer preguntas? Esta misma cuestión me la he planteado varias veces desde que comencé Psicopedagogía. Recuerdo con exactitud cuando aprendí a conducir, a leer, cuando viajé por primera vez al extranjero, recuerdo mi primer día de universidad, pero ¿cuándo aprendí a hacer preguntas?, ¿Cual fue la primera mentira?, ¿De quién aprendí a mentir? Seguramente aprendí a hacer preguntas cuando aprendí a hablar, fue algo espontáneo, quizás por miedo o por curiosidad, pero ¿Cómo se alimentaba mi deseo de preguntar?, ¿Qué me decían cuando hacía preguntas?
Como todo en la vida, todo se perfecciona con la práctica, pero ¿Hasta dónde he podido practicar el arte de preguntar? Quizás no sea importante saber cual es el principio, pero si considero importante preguntarse "el por qué" surgieron las preguntas. La curiosidad humana es causa y motivo de muchos de los porqués existentes que se plante en el mundo, y evidentemente también encierra el sentido de la existencia de las preguntas. Las preguntas son el recurso y refugio que tenemos las personas para encontrar la respuesta a esas preguntas que continuamente nos atormentan y que poco a poco nos van comiendo por dentro si no encontramos su solución.
En orientación, todo profesional necesita conocer y manejar el intrincado procedimiento que encierran las preguntas conociendo los tipos de preguntas que hay, cuales son sus intenciones y sobretodo cuando han de ser usadas.
Concretando el contenido de esta entrada y en relación con la temática abordada en la asignatura, hay dos preguntas que como profesionales y como personas deberemos plantearnos en relación al arte de preguntas. Posiblemente en estas dos preguntas que a continuación, voy a formular se encuentran muchas de las respuestas que a lo largo de la vida nos vamos planteando por lo que, es importante recalcar que con esta entrada no pretendo desvelar las respuestas a estas preguntas ya que desconozco sus respuestas, y si la conociese no lo diría ¡menudo orientador!
La primera pregunta se refiere a ¿Qué nos estamos perdiendo en la vida por no saber hacer la pregunta correcta en el momento adecuado? Muchas veces en orientación nos encontramos con personas que se atormentan por no saber encontrar el momento adecuado para hacer la pregunta que encierra la información que anhela conocer, y al no saber como plantearla el sujeto entra en un estado de bloque del que cree no ser capaz de salir, pera estos casos, paradójicamente yo les plantearía dos cuestiones, ¿Qué le falta para qué sea la pregunta adecuada?, ¿Cómo preparar la preguntas para saber qué ese es el momento adecuado? ¿Por qué crees que no es la pregunta adecuada? Hay veces en el que se sabe cuando el momento es el adecuado (por ejemplo: cuando una persona esta hablando con otra no es el momento adecuado de hacer una pregunta), pero en cambio en otras ocasiones no se ve tan clara el momento. Es importante tener en cuenta que hay momentos en la vida que son más adecuados.
Hay tres pasos que sirven para conocer si esa pregunta es idónea:
- Definir que es lo que hace falta para qué la pregunta sea la adecuada.
- Comprometerse a llegar a la pregunta adecuada.
En la mayoría de las cosas, el momento de lanzar la pregunta, es este mismo instante aunque muchas veces nos encontráramos que tenemos todo lo necesario, para oír la respuesta que tanto anhelamos pero que inconscientemente intentamos evitar oír.
La otra disyuntiva que se presenta guarda un mayor grado de complejidad, pero en su respuesta reside la respuesta que el hombre desea desde que es hombre, busca oír para ser feliz y es la que se formula de la siguiente forma " ¿Qué pasaría en mi vida si me plantease preguntas que hasta ahora nunca me he planteado? Tomar la iniciativa nunca ha sido fácil y menos cuando desconoces aquello que vas persiguiendo, pensar que uno no tiene argumentos, no saber donde vamos, no saber donde esta nuestro verdadero lugar viene condicionado por no ir preguntándose a uno mismo ¿Quién de verdad se es? No todas las respuestas son validas para todos los momentos, aunque si es verdad que preguntarse cosas que hasta ahora no nos habíamos preguntado. Por lo que la búsqueda de respuesta a esta pregunta la dejo en vuestras manos.
Psdta: como ya veis no es regla universal encontrar una respuesta para una pregunta, sino que la respuesta a esta puede ser otra pregunta.
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